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LA SEGURIDAD DE LA VIDA ETERNA

Por Gabriela de Aprikian

     Cuando regresábamos de una excursión ,el micro en el que viajábamos giró en forma brusca y casi vuelca. Todos los chicos quedamos bastante impactados por lo imprevisto del accidente, y por lo que nos hubiera podido pasar.

Un minuto estábamos cantando con la guitarra, haciendo chistes, jugando, disfrutando de nuestra juventud, y al siguiente podríamos haber muerto. 

Al pasar los días, no podía dejar de pensar en el accidente y muchas dudas llenaban mi mente. 

¿Qué hay después de la muerte? ¿existe el más allá, o todo se termina cuando fallecemos? 

Entonces recordé algo que había aprendido de chico y busqué una vieja Biblia, olvidada en algún rincón de la casa. 

No sabía que buscar o qué leer, pero mis ojos se detuvieron en la dedicatoria que mi abuela había escrito en la primer hoja:

Querido nieto, que sea este libro lámpara a tus pies y alumbre tu camino. Te quiere ABUELA y dejaba marcado un pasaje Juan 3:16

Busqué inmediatamente lo que decía ese versículo y lo que allí leí me impresionó más que el mismo momento del accidente. 

Decía “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su único Hijo, para que todo aquel que en Él crea, no se pierda mas tenga vida eterna.” 

Respondía a mis preguntas, Sí había vida eterna y Dios se había encargado de darnos la forma para que podamos tenerla. Dios nos ama de tal forma, que envió a su Hijo Jesús a morir por nuestros pecados. 

Era necesario aceptar que en mi condición de pecado, yo no podía acceder a la presencia de Dios, alguien debía hacer algo, y fue Jesús quien lo hizo. 

La Biblia dice que todos hemos pecado, por cuanto todos  pecaron y están separados de la gloria de Dios” , pero Jesucristo derramó su sangre en la cruz, para que todo aquel que en Él crea, no se pierda, más tenga vida eterna , porque si confesamos nuestros pecados,(delante de Dios), ÉL es fiel y justo para perdonarnos”. 

Yo decidí permitir que Jesús perdonara mis pecados y tomara el control de mi vida, Él hizo todas las cosas nuevas, mi forma de vivir, mi forma de pensar y me dio la seguridad de estar preparado para enfrentar la muerte, porque sé que tengo vida eterna. 

La Biblia dice “a los que creen en su nombre, (en el nombre de Jesús), les da el derecho de ser hijos de Dios.” 

¿Tienes esa seguridad hoy en tu vida? 

¿No quieres conocer más a Dios y permitirle que Él te haga su hijo

Primero reconoce que hay cosas en tu vida que están mal, son pecado. 

Después pídele, por fe, a Jesús que te perdone y tome posesión de tu vida, acéptalo como tu Salvador personal. 

Por último reúnete con personas que ya hayan tomado esa decisión, para aprender a crecer en los caminos de Dios y conocer de su Palabra

 

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