“La
postmodernidad sería la época de desencanto,
de la ausencia de grandes proyectos en la que descansaba la idea
de progreso. En la cultura postmoderna se acentúa el individualismo
y la personalización hasta el nivel de egoísmo.
Más que nunca la consigna es mantenerse joven y saludable,
exaltando el cuerpo.
La mayor parte de las ocasiones se trata de
lucir un envase o un envoltorio superficialmente presentable y es
por eso que esta exaltación del cuerpo se acompaña
de una exaltación
de los sentidos y de un hedonismo (*) que,
en general, conspira contra la salud.
El sujeto se autoconcibe como un individuo constituido por un cuerpo con necesidades
que deben ser satisfechas inmediata y constantemente; por lo tanto, la sociedad
posmoderna se concibe como apoteosis de la sociedad de consumo.
Este sujeto postmoderno se halla muy lejos de aquel sujeto que hacía
de la conciencia y del cultivo esforzado de una persona, su mayor orgullo.
Al contrario, la publicidad invita a adelgazar sin esfuerzo, a estudiar un
idioma sin esfuerzo (hasta durmiendo). El único esfuerzo está concentrado
en el gimnasio para seguir conservando joven y saludable ese cuerpo destinado
para una vida sin esfuerzo. El ideal sería el descanso perpetuo, logrando
el colmo de la felicidad en las playas solitarias de una isla lejana como
el reflejado en las láminas del almanaque que acompaña anualmente
nuestra rutina”.
(*) Según
diccionario Aristos: sistema que considera la consecución
del placer como único fin en la vida.
Profesor
Doctor Osvaldo J. Maccio
En Revista Niñez. Promoviendo la evangelización del niño.
Año 32. Nº 3.
Me
gustaría reflexionar junto a vos algunas
cosas:
Nadie
puede dudar que ésta es una época de desencanto,
en que las personas con planes y proyectos de vida no abundan.
Cuando
piensas en tu futuro, ¿qué ideas pasan por tu cabeza? ¿Podrías
responderte qué vas a ser cuando seas "grande”? ¿Cuáles
son tus proyectos? ¿Cuáles
son tus ilusiones, esperanzas?
Si bien no está mal cuidar nuestro cuerpo, es salud, hoy en día
cualquier médico puede recomendarte actividad física como método
preventivo de enfermedades cardiovasculares o de otra índole, ¿qué tiempo
ocupa un gimnasio, club en tu día?
Hoy
quiero decirte que Dios te creó con un propósito:
que seas feliz, completo y salvo en Él. El pecado, aquellas
cosas que interfieren en una relación franca con nuestro Creador
está atentando contra la adolescencia, la juventud, la niñez,
contra la vida armoniosa de toda la humanidad. Sin embargo, Él
sigue esperando a que tú le entregues tu vida y ya no haya
desencanto sino victoria, paz y felicidad.
“Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable y yo te
amé” La Biblia.
Gabriela
de Aprikian