
Dios
creó un mundo perfecto,
nuestro planeta tierra. Lo creó con mucho color y amor. Hizo
los valles y montañas, los océanos, mares y ríos.

Creó el reino animal, el
vegetal y mineral. También creó el espacio con sus
planetas y satélites.
Plantó un hermoso jardín llamado Jardín del Edén.
Cuando Dios
vio su creación
acabada, exclamó con gran satisfacción:


Pero le faltaba
alguien con quien tener amistad, entonces
creó al hombre.
Lo creó de
una manera extraordinaria: lo hizo con el polvo de la tierra,
sopló en
su nariz y así le dio la vida. Ese hombre comenzó a
vivir, a respirar, a ver, caminar, pensar
y hablar, en fin como cualquiera de nosotros.
Lo hizo con un cuerpo sin defectos, lo
hizo con cuerpo de varón.
