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UNO DE LOS PRINCIPALES PROBLEMAS QUE AFECTAN A LAS PAREJAS HOY.....

 según muchos especialistas en relaciones familiares... NO ES

         sexo....

             dinero.....

              vivienda.....

           hijos.....

sino la...   FALTA DE COMUNICACIÓN        

 

Razones para la falta de comunicación:

  • Algunas personas carecen de habilidad para hablar con otras.  Nunca han aprendido cómo dialogar abiertamente con alguien y tienen dificultades para expresarse.

  • Otras temen exponer lo que sienten o piensan.  No quieren correr el riesgo de ser rechazadas o heridas si alguien no está de acuerdo con ellas.  Es algo así como una protección instintiva.

  • Ciertas personas creen que el hablar no conduce a nada.  Por lo tanto, ¿por qué molestarse?  Son incapaces de llegar a la otra persona, de manera que abandonan el intento.

  • Hay quienes creen que nada tienen que ofrecer como personas y que sus ideas carecen de valor.  Son personas que tienen una baja auto-estima, y por consiguiente, se guardan sus comentarios e ideas o sentimientos personales.  Tienen dificultad en auto -aceptarse.

 

Según John Powell (*), todos los seres humanos nos comunicamos al menos en cinco niveles diferentes, desde la conversación estereotipada, hasta la sinceridad.  Muchas veces el temor, la apatía o una baja auto-estima nos mantienen en el nivel más bajo, pero si nos liberamos de nuestras debilidades podemos avanzar hasta niveles más profundos y significativos.

 

Los cinco niveles de comunicación según John Powell incluyen:

Nivel 5:  Conversación estereotipada.  Este tipo de charla es muy seguro.  Empleamos frases como “¿Qué tal?” ¿Cómo te va? ¿Cómo está tu familia?”  En este nivel no hay nada personal que compartir.  Cada cual se protege detrás de su escudo.

Nivel 4: Hablar de los otros.  En esta clase de charla nos conformamos con transmitir a los demás lo que otro ha dicho, pero sin ofrecer ningún comentario personal de los hechos.  Nos limitamos a informar como lo haría un noticiero de TV.  Intercambiamos información, chismes, pero sin comprometernos en lo que sentimos al respecto.

Nivel 3: Mis ideas y juicios:  Aquí es donde se inicia la comunicación real.  La persona quiere salir de su confinamiento solitario y se arriesga a comunicar sus ideas y decisiones.  Sin embargo, existe la cautela, y si la persona nota que aquello que dice no se acepta, dará marcha atrás.

Nivel 2:  Mis sentimientos y emociones:  Ahora la persona dice lo que siente sobre hechos, ideas y juicios.  Los sentimientos que yacen bajo estas áreas quedan revelados.  Si una persona quiere sincerarse con otra debe alcanzar el nivel de compartir sentimientos.

Nivel 1:  Comunicación completa, emocional y personal.  Todas las relaciones estrechas, especialmente las del matrimonio, deben estar basadas en una abierta sinceridad y franqueza.  Puede resultar difícil, porque implica un riesgo.  Pero es vital para que las relaciones se estrechen en el matrimonio.

((*) Tomado de : “COMUNICACIÓN, CLAVE DE LA FELICIDAD CONYUGAL”.

de  H. Norman Wright – Libros CLIE)

 

La Biblia enseña que Dios creó al matrimonio para que el hombre y la mujer no se sientan solos, sino disfruten juntos en familia del compañerismo y el amor.  Pero el amor humano, por más sincero y auténtico que sea, siempre es imperfecto y limitado.  Solo Dios puede llenar nuestro corazón con el verdadero amor, que según la Biblia: “Es sufrido..no tiene envidia...no hace nada indebido...no guarda rencor...todo lo cree....todo lo espera....todo lo soporta...nunca deja de ser...

(1ª Corintios 13)

Para poder disfrutar de este tipo de amor,  debemos abrir primero las líneas de comunicación con Dios, porque DIOS ES AMOR (1ª Juan 4:8)  y “en esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo Unigénito al mundo, para que vivamos por El.”

Todos anhelamos tener una familia feliz. Pero el Unico que puede ayudarnos tener una familia unida y feliz en tiempos tan difíciles como los que vivimos hoy es Jesucristo, el Hijo de Dios.  El dice: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo.  Si alguno oye mi voz, y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”  El verdadero amor recién llega a nuestra vida cuando abrimos nuestro corazón a Jesucristo, le pedimos que perdone nuestros pecados, y le invitamos a ser el centro de nuestro hogar.

Gladys D. de Chadarevian

 

 

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