Todos
alguna vez sentimos temor; temor al “fracaso”, temor a la muerte,
temor al futuro, temor a ser adulto, temor ante las responsabilidades,
temor ante los problemas, o temor a la enfermedad.
Delante
de un gigante siempre nos hallamos en desventaja.
El gigante nos resulta prácticamente imposible de vencer.
Por lo tanto para enfrentarlo debo tener armas o estar lo suficientemente
confiado en que puedo con él.
El
problema es que no siempre ocurre esto. Piensa en la última
vez que te enfrentaste al fracaso. ¿qué hiciste?, ¿a
quién recurriste?, ¿te dio resultado?. Piensa en la última
vez que te sentiste con temor. ¿saliste corriendo?, ¿buscaste
refugio en soluciones instantáneas?... ¿y la última
vez que tuviste que tomar una decisión?, ¿dudaste?, ¿buscaste
a alguien que decidiera por vos?
Esta
sociedad posmoderna en la que vivimos, te invita a no dudar, es más:
te invita
a no pensar, a hacerle caso a tus sentimientos, a tus impulsos,
emociones e intuición. Esta sociedad ya decidió por vos.
Pero sabes? La Biblia dice, que “Engañoso es el corazón
más que todas las cosas”. El corazón no siempre
está en
lo cierto. Dios también nos dio inteligencia, conciencia,
y nunca te preguntaste por qué: para que la utilizáramos
bajo su control. Pero ahí está el problema, nunca lo
hicimos.
Por
otro lado, esta sociedad, en la que vives, no te enseña el fracaso,
sino que te habla del éxito. El secreto del éxito
está en tu bienestar, en el auto que conduces, en la cantidad
de tarjetas de crédito que puedes acumular en tu billetera,
en la cantidad de dinero que puedes gastar en un supermercado, en
las noches de viernes o sábados que puedes salir y sumergirte
en el descontrol total!! Y en la cantidad de
mujeres u hombres con
los que hayas podido estar al cabo de un fin de semana. Si
no usas determinada marca de ropa, perfumes, calzados, o frecuentas
ciertos lugares, "no existes!!". No solo eres un “fracaso”,
sino que tampoco tienes un lugar en esta sociedad. Tu eres en la medida
de tus logros, vales cuanto tienes.
Sin embargo
nosotros te decimos que detrás del fracaso hay una
nueva oportunidad. El éxito no está en
los logros, sino en el sobreponerse al fracaso. Si tu no fracasas no
puedes mejorar, y en la medida en que mejoras creces. La felicidad y éxito
de la vida, es la vida y el saber aprovecharla.
Jesús vino al
mundo para darte vida, y dártela en abundancia, pero para ello
debes saber tomar decisiones.
Frente
a la duda, Dios te invita a consultarle a Él. Detrás
de la duda siempre hay una decisión que puede conducirte a
una vida más saludable o no. Frente
a los ofrecimientos de este mundo, alcohol, sexo, drogas, tabaco,
actividades ilícitas,
juegos, engaños,
siempre tienes que decidir. ¿cuál fue
la última
respuesta a una situación de riesgo?, ¿qué consecuencias
han tenido tus últimas decisiones?. La Biblia dice: “Encomienda
a Jehová tu camino y confía en Él...”,
Él
endereza los caminos que están torcidos. Si abres tu corazón
y te das cuenta que no fueron felices tus últimas acciones,
que te hallas en un camino que parece no tener salida, piensa que
Jesucristo es el camino, y es la verdad
y es la vida. TODO
EN ESTA VIDA TIENE SOLUCIÓN,
DEPENDE DE TU DECISIÓN!!.
Si estás frente a alguno de éstos gigantes y sientes que
no puedes solo, que no tienes las armas y tu deseo es evadirte o buscar
soluciones que solo amortigüen tu batalla, nosotros te desafiamos
a luchar!. El arma para vencer es la misma.
Jesús
sintió temor, tuvo miedo al fracaso, pero nunca
dudó acerca de cuál era su misión. Hoy tienes
que saber que EL TE AMA y te quiere
ayudar. Por eso te
trajo hasta esta página
y te motivó a leer este mensaje. Porque te hablo desde mi
experiencia y contra ello no hay discusión. Porque soy como
tú y porque
muchas veces me enfrento a estos gigantes, pero reconozco que solo
soy vencedor cuando me humillo y asumo mis limitaciones y le pido
a Dios su dirección. Acércate a él, pruébalo.
Tu no puedes conocer el sabor de un dulce, hasta que no lo pruebas.
Te puedo asegurar que te estás perdiendo el sabor mas delicioso
de saber vivir plenamente.
¡¡QUE
DIOS TE BENDIGA!!!
Natalia
Kerikian