El “cibersexo”: un nuevo peligro en la vida de los jóvenes

Por Enrique di Martini

Desarrollada en la segunda mitad del siglo XX, la computadora adquiere cada día más una importancia creciente en la vida de las personas. Utilizada al principio sólo como herramienta de trabajo, en los últimos años asistimos a un creciente uso en el hogar con el fin de comunicarnos y buscar esparcimiento.

La interconexión de las computadoras mediante la red de redes denominada “Internet”, nos permite en la actualidad acceder a múltiples y variadas fuentes de información. Salvando cualquier escollo geográfico, en segundos podemos recibir todo tipo de material. Desde páginas de reconocidas instituciones cuyo acceso es edificante, hasta material claramente perjudicial para nuestra vidas. 

De amplio uso entre los jóvenes, la red encierra un nuevo peligro potencial. La facilidad de acceso a páginas donde se publica material de contenido pornográfico y el anonimato con que esto puede ser realizado, se transforman en una trampa que Satanás está utilizando ampliamente para perjudicar a muchas personas.

El contacto con material pornográfico afecta la vida de las personas inculcándoles un concepto deformado de la sexualidad y exponiéndoles a dar pasos equivocados por incremento de la tensión sexual.

Claramente la Biblia señala que Dios creó el sexo para ser practicado dentro de los límites del matrimonio como expresión del amor entre los esposos, para el gozo del placer y para la procreación. Fuera de estos límites es pecado. Por ello, la Biblia exhorta a los jóvenes cristianos a huir de este tipo de “pasiones juveniles” (2ª Timoteo 2: 22), para proyectarse a una vida de santidad que no provea para los deseos de la carne (Romanos 13: 13 y 14).

Pero las voces de alarma no provienen solamente de medios cristianos. Datos presentados en el artículo “Cibersexo.com” publicado en Julio del año 2000 por el periódico uruguayo “El Pais”, muestran que el sexo es el tópico más popular entre los usuarios de Internet. El artículo señala que para la mayoría de las personas estas incursiones son distracciones relativamente inocuas, pero agrega que los expertos advierten que se está alimentando un mal totalmente nuevo, la adicción al “cibersexo”. Este nuevo mal parece estar extendiéndose con rapidez asombrosa y sembrando el caos en la vida de los que se ven afectados.

En un estudio realizado en los Estados Unidos, mujeres y hombres que tenían relaciones firmes de pareja dijeron haber experimentado serias consecuencias adversas, entre ellas la ruptura de la relación debido a la adicción de su pareja al “cibersexo”. Las parejas usualmente hablan de sentirse traicionadas, devaluadas, engañadas, ignoradas y abandonadas, además de sentirse incapaces de competir con una fantasía. Una mujer escribió: “Nuestro lecho matrimonial está ahora repleto de extrañas sin rostro, donde antes éramos él y yo en la intimidad”.

Expuestos a la posibilidad de ceder ante la tentación de consultar este tipo de páginas, los jóvenes cristianos deberían recordar las palabras de nuestro Señor Jesucristo quien dijo “velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil" (Mateo 26: 41). Si hemos caído en el error de ceder ante esta tentación, algunas recomendaciones prácticas pueden ayudarnos a salir de la trampa:

·         Pedir consejo a hermanos espirituales e idóneos que puedan ayudar a encauzar adecuadamente el problema (Proverbios 19:20)

·         Tomar distancia y cortar con lo que nos induce al pecado, si es necesario eliminando el cable que conecta a la computadora con Internet (Mateo 5:29-30)

·         Invertir el tiempo en actividades que edifiquen nuestras vidas (Efesios 5:15-16)

 

Como jóvenes cristianos, pidamos a Dios sabiduría para conducirnos correctamente en un mundo donde nuestro adversario el diablo, como león rugiente, está buscando a quien devorar.

 

 

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