NOMADES versus SEDENTARIOS.

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Hay una gran diferencia entre el Paleolítico y el Neolítico en la historia de la Humanidad: y es que en el Paleolítico las personas se caracterizaban por ser nómades, que es todo lo opuesto a la siguiente caracterización. Los nómades estaban acostumbrados a destruir, a depredar. Vivían de la caza y de la pesca, no estaban mucho tiempo en el mismo lugar, no domesticaban animales, no plantaban, no construían, sino que aprovechaban el medio ambiente y lo absorbían. En el Neolítico advienen las primeras viviendas, el sedentarismo, la producción, la domesticación de animales, la construcción de la familia, de la sociedad, que mucho tiempo después dará origen a la ciudad, y progresivamente a la civilización. Sin embargo, hay una gran continuidad en toda esta Historia: El hombre, la mujer, y un Ser por encima de ambos en el cual se buscó la explicación del origen de la naturaleza y del ser humano mismo.

Hoy por hoy, podemos establecer un paralelismo muy claro entre las sociedades nómades y sedentarias. En uno de los artículos anteriores estuvimos hablando de la posmodernidad, y en esa línea, me gustaría demostrarte hoy, cómo esta sociedad es nómada.

Cuando hablamos de construir, sea en el aspecto que sea, necesariamente nos referimos a fundamentos, a bases sólidas, como las que existen desde la antigüedad. Nadie puede negar la monumentalidad de las pirámides de Egipto o de la Acrópolis de Atenas, que teniendo cientos de años siguen allí en pie.

 

 

Pero analizando otras áreas, como el pensamiento, entrado el siglo XIX a nivel de la intelectualidad se discutía desde plenarias internacionales hasta en los cafés más pequeños de Montevideo sobre el socialismo, el humanismo, el existencialismo, el capitalismo, el cristianismo en su versión católica y todos los “ismos” que se nos puedan ocurrir. Existía el ámbito, existía la cultura y la preparación para hacerlo. Sobre estos temas no hablaba un inexperto, un neófito, sino una persona preparada. Cuando se hablaba de política, del nivel de participación de la mujer, de los obreros en la misma, se argumentaba, se discutía, se consultaban autores de trayectoria, y no había tema referente a la moral donde no se involucrara el pensamiento de la iglesia. Sabes por qué? Porque se trataba de una sociedad sedentaria, que buscaba construir, fundamentar, evaluar y abrirse camino. La educación era tema de debate, se fundamentaban los cambios, muchas veces se trató de cambios revolucionarios, pero había algo claro, el fin era siempre construir. Ya fuese, la nacionalidad, la moral, la salud, la disciplina, la familia, entre otras cosas. De allí el concepto de prevención, de matrimonio, de hijos, de vestimenta, de lenguaje. No vayas a creer que estoy diciendo que el pasado fue mejor, sino que estoy diciendo que en el pasado existía un consenso social que hoy no existe.

Esta sociedad en la que vivimos, es nómada, y te voy a decir por qué. Antes de entrar en el tema que realmente me interesa y que es el de los valores, quiero que pienses en el área material. No sé cuántos años tienes, pero seguramente conoces personas de más de 50 años. Cuando recién empezaron a aparecer los electrodomésticos, los automóviles, era impensado que tanto unos como otros no duraran “toda la vida”. Tal es así, que apenas yo con 25 años, todavía puedo ver autos de la década 50 del siglo XX circulando por la calles de Montevideo. Tal es así que mi abuela tenía una heladera General Electric de esa época en la casa hasta hace unos 3 años. Mis padres recuerdan la aparición de la televisión, y conozco gente que aún conserva la primera a color que compró. Sin embargo hoy, son tantos los modelos, y la chatarrería que aparece y que te tratan de vender como “moderno” (porque le cambiaron la forma de los botones), que no te da la vida entera para llegar a ser plenamente feliz si tu fin es “tenerlo todo”. Nada es para siempre.. ¡¡qué frase!!, ¿alguna vez la escuchaste? Por esa razón somos nómades. Porque no creemos en las cosas “para siempre”. Sin embargo ponte a pesar. ¿Te parece que los griegos construyeron la Acrópolis pensando que no sería para siempre?; o ¿qué los egipcios, construyeron las pirámides porque sí?. La respuesta es simple, No!, y ¿sabes por qué? Porque ellos deseaban permanecer en la posteridad. No sólo ellos, también, las familias. A principio del 900, había un concepto de posteridad:Tener tantos hijos era una forma de permanecer en el tiempo. ¿Qué concepto de posteridad y de trascendencia existe hoy? El modelo de joven que hoy nos venden, no incluye este término. Hoy por hoy, a los 20 años, la mayoría de los jóvenes ya estuvo con una o varias mujeres, o tiene algún hijo, o todavía no terminó la secundaria, o cabe la posibilidad de que esté en un centro de recuperación de drogadictos, entre otras posibilidades.

Esta sociedad nómada, que no tiene posteridad, optó por decirnos: “la historia está llegando a su fin” (cuando en realidad sin historia no hay humanidad); optó por decirnos: “hay que adaptarse al nuevo concepto de familia” (cuando en realidad no sabe cómo solucionar la crisis de valores que tiene); optó por decirnos: “el sexo biológico no tiene por qué coincidir con el psicológico, debemos ser tolerantes” (cuando en realidad únicamente existen dos géneros nos guste o no); optó por decirnos: “hay que dejarlos que ellos construyan su propio destino” (cuando en realidad no ha tenido buenos modelos de adultos que reconozcan sus aciertos y errores para tratar de evitar el fracaso de los jóvenes) y así podríamos continuar.

Pero gracias a Dios no todo está perdido. Lo único que nos queda de esa sociedad sedentaria es el fundamento que muchos han querido eliminar, pero que es imposible porque aunque todo pase la Palabra de Dios permanece para siempre. Así que ¡¡HAY ESPERANZA!! En esta sociedad nómada que ha querido eliminar nuestra posteridad, se levanta la voz de la Biblia y te enseña que la vida es una inversión. Que debes saber aprovechar los días que Dios te da. Que tienes que aprender a vivir cada etapa de tu vida porque a lo sumo llegarás a vivir 80 años y aún así llegarás cansado y débil. La Biblia te brinda los principios básicos para tu vida. Y el primero es "Amar a Dios con todo tu corazón" porque Él te amó primero y tiene un regalo para ti en la posteridad, que es la Vida Eterna con Él. Pero hay una condición, abrirle tu corazón y dejar que tome el control de tu vida. Consigue una Biblia, empieza a leerla. Ella te mostrará la hermosa vida que Dios tiene para ti. Hay tanta gente que confía en cosas vanas, como una cinta roja, una ristra de ajos, un adorno de piedras o una pirámide, pero esas cosas no te hablan, no te escuchan, no te entienden porque nunca fueron humanos. Pero Jesús sí lo fue y Él vive y quiere ayudarte cualquiera sea tu situación.

¿No sabes cómo solucionar los problemas con tus padres?: la Biblia dice que debes honrarlos. ¿No estás seguro de tu pareja?: la Biblia dice que Dios va a bendecir tu relación bajo el matrimonio, que es la base de la familia, que fue creada por Dios porque Dios unió a Adán y a Eva ¿No sabes que hacer en tu trabajo?: empieza por ser fiel y honesto en él. Y así podríamos seguir en todas las áreas de tu vida. ¿Tu autoestima?:, Dios te ama así como eres. ¿Tus amigos?: son un tesoro y la Biblia dice que hasta los hay mejores que hermanos.

Anímate, no te estamos hablando de algo trivial y efímero, te estoy presentado a la única obra que ha permanecido intacta desde su creación y que sin duda, en la medida en que mas personas acepten y experimenten el cambio en sus vidas a través de sus palabras continuará marcando la posteridad de la Humanidad hasta que Cristo venga por segunda vez.

¡¡¡QUE DIOS TE BENDIGA!!!.

Natalia Kerikian

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