Un tema
de portada en diarios
y
revistas de nuestros días...
pero tan antiguo como el mundo
“ La tierra estaba llena de violencia ”...
Es una
sentencia que aparece en las primeras páginas de uno
de los libros más antiguos del mundo, al narrar los comienzos
de la historia de la humanidad. (La Biblia – Génesis 6:11)
Han pasado
XXI siglos, y a pesar del sorprendente avance científico
y tecnológico de nuestra era, seguimos viviendo en un mundo
plagado de
Violencia
...
en las calles
....
en los centros de enseñanza
...en
los medios de transporte

.....en el trabajo ....en el deporte......
pero
peor aún.... en el hogar.
Es lamentable
que precisamente LA FAMILIA ,
esa institución
creada por Dios para disfrutar de paz y de amor, se haya convertido
en un espacio generador de AGRESIVIDAD, MALTRATO Y VIOLENCIA.
Hoy la
VIOLENCIA FAMILIAR, muchas veces escondida y ocultada por vergüenza
o temor, está sacudiendo a la sociedad con más ímpetu
que nunca, como una gran problemática difícil de controlar
y solucionar:
Tanto
las víctimas como los victimarios de la
violencia familiar se encuentran en todos los estratos sociales,
económicos,
culturales, raciales.
La
mayoría de las víctimas son MUJERES,
NIÑOS, ANCIANOS.
Las
formas de violencia familiar son diversas:
físicas : todo tipo de acciones violentas, golpes,
maltratos físicos y castigos corporales.
verbales : gritos, insultos, injurias, amenazas que destruyen la personalidad
y autoestima.
emocionales: Indiferencia,
rechazo. Estos tipos de violencia
pueden ser tan degradantes y humillantes como la violencia física.
Para muchas personas víctimas de violencia las peores heridas
son las que no se ven
¿Cuáles
son las CAUSAS de este terrible
mal?
Según
los expertos:
- embriaguez,
- sentimientos de inferioridad,
- carácter
violento,
- acumulación
de tensiones por asuntos de dinero,
- trabajo, hijos, etc.
Pero
también está comprobado que los patrones
de violencia se transmiten a menudo dentro de la familia.
LOS
GOLPEADOS EN EL HOGAR SE CONVIERTEN EN GOLPEADORES .
El niño que aprende desde su tierna infancia que
los problemas en su familia se solucionan a gritos, con
violencia, a golpes, con puñetazos, bofetadas
e insultos, es un golpeador en potencia.
Por
otro lado, como seres humanos, estamos perdiendo
la sensibilidad frente al sufrimiento y la explotación de
los demás. Dentro
del hogar, las escenas de violencia son parte de
nuestra “diversión familiar diaria” mientras
estamos cómodamente instalados frente a la TV,
mirando películas
que salpican de sangre nuestras pantallas.
Toda
forma de violencia está fuera de la voluntad de Dios.
Porque la Biblia enseña que toda persona es valiosa, y tiene
el derecho a ser respetada. Vivimos en un mundo lleno de violencia
porque en nuestro mundo no hay lugar para Dios. El diagnóstico
certero que Dios hace de nuestro mundo es: “No hay justo, ni aún
uno”. “No hay quien busque a Dios”. (La Biblia: Romanos 3:10-11)
Y cuando
Dios y sus leyes establecidas en su Palabra quedan fuera de
una sociedad, esa sociedad está condenada a la decadencia, no solo espiritual,
sino también ética y moral .
Solo
el Creador del Universo es capaz de diagnosticar correctamente
la raíz del problema de la violencia. El afirma
que los hombres ...” hablan paz con sus
prójimos, pero
la maldad está en su corazón .” (Salmos 28:3)
Por más que el ser humano trate de prevenir, legislar, educar,
sancionar, la Tierra seguirá estando “llena de violencia” como
al principio, porque la maldad está en el corazón
humano.
Por
eso Dios, en su amor infinito e incondicional , envió a
su Hijo Jesucristo al mundo. El dijo: “La
paz os dejo...mi paz os doy.” Los
seres humanos nunca podremos vivir en armonía y paz unos con
otros hasta que entreguemos el control de nuestra vida a Jesucristo,
el “Príncipe de Paz”. El
es el Único capaz de erradicar
de raíz el odio, la violencia, y todo el mal que se anida en
el corazón humano, y sustituirlos por su perdón,
su paz y su amor.
Gladys D. de Chadarevian