Hola!,
mi nombre es Silvana, tengo 18 años y les quiero contar cómo
y cuándo conocí de verdad al Señor.
Yo nací en un hogar donde se hacían llamar “cristianos”.
Como pasa en muchas familias, mis padres reconocían la existencia
de Dios pero nunca hablábamos de Él, ni tampoco íbamos
a la iglesia, ni formaba parte en nuestras vidas.
Cuando
cumplí 5 años, tuve
que vivir la peor experiencia de mi vida. Mi padre
falleció en mi casa de un ataque al corazón. Si bien
era chica, entendía todo lo que estaba pasando y me afectó
muchísimo.
Fue un golpe muy duro para mi familia y para mi. Mi madre se había
quedado sola, con tres niñas que cuidar y no podíamos
entender por qué nos había pasado eso a nosotras.
Qué era lo malo que habíamos hecho para que Dios lo
hubiese permitido. Era tanto mi angustia,
que llegué al punto de enojarme con Dios
(aunque sabía muy poco acerca de Él) y
lo culpaba de todo lo que había pasado.
Un tiempo después, llegaron a visitarnos unos amigos que iban
a la iglesia (a la cual hoy asisto) y nos invitaron para ir, pero
no teníamos ganas de salir a ningún lado por lo cual
dejamos pasar la oportunidad.
Años después, mi madre sí empezó a ir
a esa iglesia y cada vez que volvía a casa venía renovada.
Hasta que decidió empezar a ir con nosotras. Empezó
a llevarnos a mis hermanas y a mi. Al principio no entendía
nada y me aburría un poco, hasta que un domingo, en una de
las clases propias para mi edad, la persona que hablaba empezó
a explicar lo que Dios había hecho por nosotros y la importancia
que Jesús había tenido para el mundo. Fue cuando comprendí
que era una pecadora, que durante todo ese tiempo había estado
mal con Dios y que necesitaba reconciliarme con Él. Entendí
que Dios quería entrar en mi corazón y limpiarme.
Ese mismo día,
cuando llegué a mi casa, me encerré en mi cuarto y
con una oración le pedí al Señor que entrara
en mi corazón y que perdonara mis pecados. Le confesé
todas aquellas cosas que tenía guardadas y que me hacían
estar mal con Él: y desde ese día, empecé a
sentir la presencia de Dios en mi vida y me convertí en una
hija de Dios.
Les
puedo decir que hoy entiendo, que el
Señor hace las cosas con un propósito que está
dentro del plan que Él tiene para mi vida.

Me encantaría que tú también te acercaras a Dios
y lo invitaras a entrar a tu vida para que Él pueda mostrarte
el plan que ha trazado para ti.
Que Dios te bendiga!!!
Silvana Kaprielian.