Mi vida de niña,
hasta la adolescencia fue un sueño. Iba al Colegio, hacía
ballet, pintaba,
leía. Todos los fines de semana pasaba con
mis primas.
Mi padre era muy lector, buscaba
tener fe, pero lo hacía
a través de la filosofía.
Mi madre se dedicaba a las
labores de la casa...éramos una familia feliz!
A los catorce años, en una
abrir y cerrar de ojos, mis padres se separaron. Yo sentí que el mundo se me venía abajo,
todo eso me hizo tambalear y mi mundo de ensueño se arruinó. Mi
vida cambió, mi padre sin trabajo, yo sola con mi madre tuve
también que salir a trabajar.
Años mas tarde me casé. Viví con mi esposo treinta
y cuatro años y tuve hijos, trabajo, pero me sentía totalmente
vacía. Tenía todo y no tenía nada. Estaba toda
mi vida en crisis, tenía pensamientos que eran una locura. Mis
hijos estudiaban, nosotros trabajábamos mucho, pero nada funcionaba
bien.
Consulté muchas religiones, Testigos de Jehová, Mormones,
pero nada me servía. Escuchaba por la radio estudios bíblicos,
hasta que un día, llegó a mi taller una persona que,
primero me regaló una literatura para leer y luego de visitarme
en dos oportunidades me invitó a la iglesia. A medida que empecé a
ir, sentía que la iglesia era el lugar perfecto para mi.
El 7 de mayo de 1989 tomé la decisión
de seguir a Cristo. Hablé con Él y le pedí que entrara en mi corazón
y que tuviera el primer lugar en mi vida. Entendí lo que no
podía entender, comencé a crecer en la fe; mi
vida tuvo real sentido, propósito, felicidad. Mi familia no entendía
cómo yo había cambiado tanto.
Han pasado muchas cosas
hasta este 2005, problemas económicos, problemas con mi esposo,
pero tengo la bendición, la providencia y misericordia de
Dios.
El año pasado cumplí 15 años
de vida cristiana: Siempre digo que
llegué tarde
a conocer a Cristo, pero a tiempo en la vida.
Doy gracias a Dios porque me rescató del
pecado, del infierno y con su sangre preciosa derramada en la cruz
me limpió y
me dio una nueva Liliana!!
Deseo que esta experiencia pueda llegar a tu corazón y que
no cometas el mismo error que cometí yo.... esperar tanto tiempo
para vivir una vida con Él.
Liliana Radesca